Estos dias me enseñaron a aceptar lo inentendible. Y aunque mis esfuerzos sean en vano, mis razones juegan. Soy tan bueno haciendo las cosas mal, que estoy seguro que a esta altura es un merito.
Amo a la gente que acaricia el alma en el momento adecuado y con el silencio preciso.
Alguna vez pense que rendirse seria mas facil.
'En cada conversación,
cada beso, cada abrazo,
se impone siempre un pedazo de temor...'
(Pablo Milanes)
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